REVISTA " EL BLANDENGUE" AÑO 2006

" MI EXPERIENCIA EN EL CUARTEL DE LOS BLANDENGUES" Por el Doctor Ismael Pozzi Albornoz

 

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Particularmente significativa me resultó la visita que hiciera a los Blandengues (actual RCTan 6) en su entrerriano cuartel de Concordia, con ocasión del primer Simposio dedicado a historiar el rico pasado de la Unidad. Esos días compartidos en un clima de total camaradería, permitieron que vivenciara una experiencia no común y, por lo mismo, llamada a perdurar en mi recuerdo.

El transcurrir de cada jornada hizo que entendiera, al margen de sus ocasionales exigencias y obligaciones, que un estilo propio las encuadraba, dándole una significación especial; pues al orden y disciplina inherentes a la vida del soldado, se sumaba el diálogo reflexivo y la opinión franca, como expresión de un sentimiento auténtico, expuestos en un marco de respetuosa modestia; todo lo cual habilitó un espontáneo y natural entendimiento.

Regimiento histórico, atesora un legado de siglos que pervive en lo cotidiano, y cuya cabal expresión es el trato que allí impera: cordial sin afectación, noble en la parquedad de gestos y, por lo mismo, señorial. Un pasado cargado de gloria timbra de sano orgullo a los que hoy se sienten legítimos herederos de aquellos primeros veteranos que velaron, a fuerza de coraje y entereza, las indómitas fronteras disputadas al indio; forjando una impronta que proyectada en el tiempo supone una actual e idéntica vocación de servicio.

Testigo de la diaria rutina, lo fui del silencioso y sacrificado esfuerzo por mantener operativo al elemento, supliendo con ingenio y dedicación incomprensibles carencias, consiguiendo que la funcionalidad y pulcritud imperasen en ámbitos tan disímiles como el parque y los escuadrones, los casinos y la plana. Apreciando como a cada requerimiento se le daba una respuesta, y a cada problema su solución.

Porque una constante los identifica, y desde la experiencia atesorada en los jefes hasta la fogosa iniciativa del novel subteniente, pasando por ese nervio motor del servicio que son los suboficiales y el alistamiento constante de cada voluntario, la palabra que aúna e identifica a estos Blandengues tiene un imperativo categórico: vocación.

O, lo que es lo mismo, el consagrarse al cumplimiento de un fin superior, encarnado en esa bandera que, haciendo presente el ideal de Patria, recuerda el eco viril de un juramento de defenderla hasta entregar la vida.

Por haber compartido todo esto más orgulloso me sentí como argentino de mi Ejército, conciente que a los agravios que arteramente lo ofenden allí se les responde con trabajo y dedicación, pues a la vera del Uruguay y bajo una Cruz del Sur que pareciera agrandarse en la inmensidad de la noche, supe también que nuestra Nación sigue viviendo en sus mejores hijos, que intacta permanece la esperanza de su restauración en los valores que la hicieron grande, y garantizada su dignidad soberana; porque cuando ella así lo reclame habrá de nuevo un toque de clarín que los convoque y en tropel saldrán a defenderla sus Blandengues

 

   

 

 
 

 

El Mayor Miguel Ángel Salguero junto al Doctor Ismael Pozzi

Albornoz durante el Ier Simposio sobre la

“Historia del Cuerpo de Blandengues de la Frontera de Buenos
Ayres”