REVISTA " EL BLANDENGUE" AÑO 2008

"Los Blandengues en el Chaco" - Por el Prof. HERIBERTO PEZZARINI

PEZZARINI

 

La consolidación de la conquista del “Gran Chaco” contó con la valiosa participación del hoy Regimiento de Caballería de Tanques 6 “Blandengues”. El espacio geográfico de referencia, poblado de indígenas y selva impenetrable, fue para las pocas poblaciones una tierra difícil de ganar. Asunción, Salta, Santiago del Estero y Santa Fe, fueron las avanzadas que debieron afrontar los embates de los naturales, estableciendo defensas y    haciendo excursiones durante los siglos XVII y XVIII. Surgieron algunos fortines que pretendieron ser vallas de contención. Así estuvieron Cayastá, Almagro, Esquina, Soledad y otros. Además, se sumó la labor de los Padres Jesuitas con otra pedagogía, haciendo conquistas ponderables en la pacificación indígena y el asentamiento organizado en reducciones como San Javier, Jerónimo del Rey y Purísima Concepción. Desde Corrientes se instaló como avanzada San Fernando del Río Negro (base de la ciudad de Resistencia). Lamentablemente, después de la discutida expulsión de los hombres de San Ignacio, todo el esfuerzo de contención no prosiguió.

Los cuerpos de Blandengues dieron otra tónica en la frontera con el Chaco, aunque las contingencias políticas ocurridas desde la Revolución de Mayo, arrastraron a estos cuerpos en las luchas por la Independencia. Hubo, no obstante, y para contener el asedio indígena, ideas como la creación de la Compañía de Dragones que cubrió la frontera norte de Santa Fe y entradas operadas desde Salta como, por ejemplo, la del Grl Arenales y la Cnl José Manuel Salas que recorrió más de 200 leguas en 24 días, uniendo Salta y Esquina. En esta expedición actuó el Cnl Mariano Carmelino que dejó un valioso testimonio de la campaña en su Diario. Agregamos, el Cnl Salas después de Caseros, fue acogido por el Grl Urquiza
y se transformó en uno de los forjadores iniciales de la historia de Federación, mientras el Cnl Carmelino, enrolado en las fuerzas del Grl Paz, después de Caaguazú, fue Comandante Militar de Concordia hasta que las fuerzas federales recuperaron la población.
En 1826, por disposición de Rivadavia, los cuerpos Blandengues se transformaron en Regimientos de Caballería de Línea, entre ellos nuestro 6. En la lucha contra el indio, salvo excepciones en la frontera sur, siguieron actuando en los enfrentamientos civiles que ensangrentaron al país y atentaron contra su integración política y territorial. Llegada la etapa constitucional, con el indígena fortalecido, siempre amenazante, con débiles líneas fronterizas, Urquiza creó las Subunidades de Dragones y nombró a Antonio Taboada como Comandante General de la Frontera del Salado, para asegurar esa frontera y restablecer fortines, con centro de operaciones en Fortín Bracho. Hacia 1858, quedó restablecida la seguridad fronteriza con el Chaco, con labor del Comandante Alfredo Du Graty. Tuvo atención más sostenida en la provisión de armas y el concurso eficaz del Regimiento 3 de Caballería y el 1º de Infantería. El fuerte Urquiza, ya establecido por Taboada, se convirtió en la cabeza de la Comandancia. Se logró, además, la fijación de población estable con la entrega de tierras a los soldados.

Durante el gobierno de Mitre se reorganizó el 6 de Caballería de Línea y fue destinado al norte de Santa Fe, aunque pronto se lo distrajo por la guerra contra el Paraguay, el levantamiento de López Jordán, la revolución mitrista de 1874, campaña al Desierto de 1879 y revolución tejedorista de 1880. La situación para nuestro Regimiento se estabiliza durante el gobierno de Roca donde existió un plan orgánico para el Chaco, trasformado ya en Gobernación. Precisamente, ocupando ese cargo el Grl Francisco Bosch, se realizó una campaña al Chaco Austral y que duró 40 días y tuvo como finalidad el reconocimiento geográfico del interior chaqueño, establecimiento de destacamentos militares y protección de colonos. Se recorrieron 200 leguas.

En 1884 se concretó la Campaña al Chaco del Ministro de Guerra y Marina, Grl Dr. Benjamín Victorica para la pacificación del sur del Bermejo, mediante fuerzas terrestres que partieron desde Resistencia, Salta, Formosa y Córdoba, más una expedición fluvial. Nuestro 6 de Caballería fue enviado a Formosa, junto al 7 de Infantería, bajo la dirección del Grl Fotheringan, Gobernador entonces del Chaco. La misión fue proteger la ribera derecha del Pilcomayo, río por el que avanzó la expedición fluvial de Valentín Feilberg, como así también tareas de relevamiento. Divididas las fuerzas, el 6 de Caballería, estuvo al mando del Cnl Manuel Sosa con un recorrido de 30 leguas en el término de 8 días. En esta expedición hay que destacar a dos conocidos de Concordia,

el Cnl Carlos Anderson y D Domingo Marachi. El primero fue protagonista de la historia de Concordia y llegó a ocupar el cargo de Jefe Político del Departamento. El segundo, fue Jefe de Banda, constructor de pozos de agua, mecánico, electricista, albañil, etc. Vivió muchos años en Federación y luego en Concordia. Fue eximio autor de marchas militares que siguen teniendo actualidad, sobretodo la del propio Regimiento al cual prestó sus servicios.
La campaña de Victorica, logró recuperar alrededor de 5000 leguas cuadradas y aseguró 387 kilómetros de frontera con 13 fortines. El Territorio del Chaco quedó dividido en dos Gobernaciones: la existente del Chaco y la de Formosa.
Luego de otros destinos el Regimiento 6, en 1899, partió nuevamente al Chaco donde siguió operando en el corazón del territorio, bajo la conducción del Cnl Juan Reynoso. Había ya muchos grupos de naturales pacificados, volcados al trabajo en los obrajes, aunque muchas veces explotados y sin consideración, motivo éste que provocaba la rebelión. Quedaban otros grupos que todavía ofrecían resistencia. Durante la gobernación del Grl Enrique Luzuriaga, los Regimientos de Caballería se distribuyeron. Así, el Regimiento 6 quedó con el control de Tostado, Tacurú y Encrucijada donde los Tobas y Mocovíes resistían. Desde Tostado, nuestros hombres recorrieron el Chaco Austral en distintas direcciones, explorando y, más que nada, enfrentando un nuevo problema como lo fue el de los cuatreros y bandoleros, refugiados en la selva. El Impenetrable fue entrado y recorrido por los incansables soldados. Igualmente, desde Tostado partió el accionar poblador del 6 de Caballería. Por Encrucijada, siguiendo al Km. 173 del Ferrocarril que se construía desde Resistencia al Oeste, se eligió un lugar en donde se fundó, en 1912, Presidencia Roque Sáenz Peña, localidad que se desarrollará inicialmente bajo el amparo del Jefe, Cnl Carlos D. Fernández
y el Regimiento.
Los años han pasado, la historia ha llenado páginas de epopeyas protagonizadas desde el siglo XVIII por el Soldado Blandengue. En muchos rincones de nuestra Patria han quedados sus fecundas huellas y esa estirpe se ha preservado en cuerpos militares, como en el caso de nuestro Regimiento de Caballería Tanques 6 “Blandengues”. Esta unidad sigue llevando al tope  aquella bandera de hazañas que nunca fue arreada ni mancillada. Pese a las transformaciones a que ha sido llevado, la semilla Blandengue se mantiene, la llama Blandengue no se apaga, al contrario, se aviva más y más. Esa marca registrada del caminar permanente, de un lado a otro, revivido en el accionar chaqueño, junto al sacrificio, a la responsabilidad, al coraje, a la temeridad, al honor y gran amor a la Patria, constituyen la herencia espiritual, legada para generaciones de hombres que integraron, integran e integrarán esta gloriosa unidad.

El espíritu civilizador y colonizador del Regimiento 6 fue herencia de aquellos Blandengues que en la inmensa pampa construyeron fortines que se constituyeron en la piedra fundamental de pueblos, humildes en principio, hoy grandes centros urbanos. En el Chaco continuó esa vocación. Un diario de la provincia del Chaco, recordando los prolegómenos de la fundación de Sáenz Peña decía que “los Regimientos de Línea fundaron pueblos, construyeron caminos y líneas telegráficas”. Esa faceta heredada de los mayores, la encarnó el Regimiento 6 y, así, concretó la fundación de la hoy segunda ciudad de la Provincia del Chaco: Roque Sáenz Peña. No solo la plantó, sino que la tuteló, la llevó de la mano en sus primeros pasos, le instituyó una Junta de Fomento y una escuela rancho. Esa fundación no era para el Ejército, fue para los colonos que buscaron esa tierra que con los años la transformaron en el paraíso del oro blanco. Cuanta historia con protagonistas que las generaciones olvidan por que no la supimos transmitir.

   

 

 
 

Ciudad de Tostado

 

 

 

 

 

 

 

 

Región del "Impenetrable Chaco"

 

 

 

 

 

 

 

Declaración de la Independencia, redactada en idioma

español y quechua, para la comprensión por parte de los

aborígenes.